Kicillof destraba sus proyectos de salud y lleva la pelea bonaerense al Senado

Publicado: 04 / 10 /2026

El gobierno de Axel Kicillof logró destrabar en el Senado bonaerense dos proyectos de salud que venían demorados por diferencias dentro del propio peronismo y por objeciones de la oposición. Las iniciativas, impulsadas por el ministro Nicolás Kreplak, apuntan a crear un sistema integrado de salud provincial y una empresa con mayoría estatal para producir medicamentos e insumos.

El avance legislativo no implica sanción inmediata, pero sí cambia el escenario político. Los textos consiguieron despacho en comisión luego de modificaciones destinadas a acercar posiciones internas. Entre los cambios discutidos aparece un esquema de control legislativo para la sociedad de medicamentos y una redacción más acotada sobre la coordinación estatal del sistema sanitario, uno de los puntos que había generado resistencia entre prestadores privados y sectores opositores.

La pelea tiene historia. Kicillof viene planteando desde hace años que la Provincia necesita más capacidad pública para ordenar información sanitaria, coordinar hospitales, obras sociales, municipios y clínicas, y reducir costos en medicamentos estratégicos. Durante la pandemia, la articulación entre el sistema público y privado funcionó como antecedente político para el oficialismo bonaerense. Para sus críticos, en cambio, el riesgo es que el Estado avance sobre áreas donde ya existen prestadores y mecanismos de gestión propios.

El dato institucional es que la discusión quedó atravesada por la interna peronista. El oficialismo provincial necesitó negociar con senadores propios que reclamaban cambios antes de acompañar. Esa tensión expuso una dificultad que Kicillof arrastra en la Legislatura: aun con una agenda de gestión, debe ordenar primero su propia coalición antes de enfrentar a la oposición.

El impacto ciudadano puede ser alto si las leyes avanzan. La producción pública de medicamentos se presenta como una herramienta para abaratar insumos y garantizar abastecimiento en hospitales. El sistema integrado, por su parte, busca mejorar la coordinación de turnos, derivaciones, datos y recursos en una provincia con realidades sanitarias muy distintas entre el conurbano, el interior y los municipios más chicos.

Ahora el paquete deberá pasar por la comisión de Legislación y luego buscar número en el recinto. La oposición ya anticipó reparos, y el oficialismo no tiene margen para confiarse. Para Kicillof, el resultado será una prueba de conducción: si logra aprobar los proyectos, podrá mostrar gestión en un área sensible; si vuelve a trabarse, quedará expuesta otra vez la fragilidad parlamentaria del peronismo bonaerense.